martes, 10 de septiembre de 2013

El buscador

Un buscador es alguien que busca; pero que no necesariamente encuentra. Hace tiempo alguien me contó la historia de un buscador, una persona humilde y honesta. Un caminante en toda regla, recorría miles de kilómetros atravesando ciudades de punta a punta. Era su especialidad, su hobby, la vía de escape para cualquiera de sus problemas y el método de conocer gente, nuevas culturas y costumbres. Cada ciudad era diferente y a la vez peculiar, eso era su recompensa a todo el esfuerzo. Un día, después de tanto esfuerzo llegó a otra ciudad, entre las tantas que había pisado y a primera vista se enamoró de ella, todo lo que buscaba en cada uno de los sitios que pisaba lo tenía aquella ciudad de nombre desconocido y de apariencia espectacular.
Recorrió cada uno de los lugares a paso de tortuga, fijándose en cada detalle e intentando sacar la esencia de cada edificio. Después de recorrer aquella ciudad de punta a punta, descubrió de la manera más inocente un prado verde, precioso por cierto, lleno de un color vivo proporcionado por las miles de flores que en relucían gracias a la brillante luz del sol. Solo pensaba en pisar aquel prado, y como es de esperar continuó caminando hasta llegar a él. A medida que se aproximaba, sus pasos comenzaban a acelerarse cada vez más, hasta que un instante absurdo despegó los pies del suelo y sin darse a penas cuenta en tan solo unas décimas de segundo ya estaba en aquel prado.
Miró a su alrededor y encontró un montón de montículos que sobresalían y por supuesto llamaban la atención de todo aquel que pisará el prado.
Y como no, por pura y simple curiosidad se paró en cada uno de los montículos que había y empezó a leer sus inscripciones, y realmente se sorprendió del contenido: "Joel, 8 años 3 meses y 5 días". De repente se dio cuenta de que aquello eran lápidas de niños que no superaban ni los 11 años de vida, y como era de costumbre se echo a llorar sobre el prado, maldiciendo a toda aquella ciudad de tener una maldición impuesta por la peor persona de la faz del planeta. En ese mismo instante sintió que alguien lo agarraba por el hombro y lo levantaba del suelo, él sin secarse las lágrimas que le caían de los ojos, levantó la cabeza y honestamente y de la manera más educada posible le transmitió aquel señor que estaba frente a él todo lo que pensaba de aquel lugar.
El señor soltó una carcajada limpia, sin falsedades y el propio buscador se ofendió tanto que huyó por patadas, pero antes de que éste pudiera hacerlo, el señor lo paró y le dijo aquí en esta ciudad contamos y apuntamos en una simple libreta el tiempo que dura cada momento, cada risa, cada llanto, cada abrazo, cada gloria, cada beso, cada caricia, cada lágrima... en resumidas cuentas contamos lo que dura cada momento de la vida, y en después de muerto, cogemos la libreta de cada habitante y sumamos todo el tiempo disfrutado después de cada momento. Así de simple solo apuntamos cada momento vivido...cada momento, ya que <<todo el tiempo disfrutado para nosotros es el único y verdadero tiempo vivido.>>

domingo, 8 de septiembre de 2013

Obstáculos

Alguna vez he necesitado evadirme, distraerme y olvidarme de las preocupaciones. Tumbarme en la cama con la mirada fijada al techo y soñar despierta con algo imposible, incierto e inimaginable. He llegado a imaginar cosas inciertas y poco acertadas y otras que si tuvieran gran organización darían su resultado. Aunque hay una realidad en la que profundizo demasiado, mi imaginación cree a ciegas de una manera realmente sorprendente en un sendero limpio de obstáculos y del que aflora de la nada, en el horizonte una enorme ciudad con rascacielos y edificios de todos los tamaños, y en la cuál no hay indicios de todo aquello que nos mata lentamente día tras día, las circunstancias y los hechos. El subconsciente me traiciona y hace que mi persona sea capaz de pensar en una ciudad al descubierto con un camino por delante sin obstáculos pertinentes que te hagan retroceder de golpe, es el auténtico triunfo que estabas esperando desde que naciste. Comienzas a planificar tu vida, tus costumbres se adaptan de inmediato a una vida que no sabes como empieza o que ni siquiera sabes si empezará, vives de momentos inexistentes pensando que en algún momento existirán, sonríes como la niña mas pequeña del mundo, con un grado considerable de inocencia y con una inmadurez que apenas se nota y eres capaz de entrever que todos los sueños desde el más pequeño hasta el imposible, el que nunca te has planteado por miedo a no conseguirlo lo ves francamente fácil de alcanzar.
Decides no decir más,solo actúas empezando a andar por aquel largo y absurdo sendero que no aflora ni una piedra. De golpe, te das cuenta que lo que a simple vista parecía un camino sencillo, en línea recta se empieza a complicar con lo peor que puede haber, una pequeña cuesta que consigues superar con una mínima gota de sudor, pero interiormente dice "todo sea por llegar". No todo acaba ahí, el camino continúa y la prisa apremia pero cada vez los inconvenientes son más grandes, de repente, así de la nada un gran agujero negro, si exactamente una zanja, la única alternativa es retroceder para coger carrerilla y saltar con el resto de fuerzas que te quedan y sí, sirve de algo. Conseguí saltar unas tres zanjas, ya que lo siguiente que apareció de la nada fue un gran agujero negro de tamaño indescriptible, que ni aún retrocediendo miles de metros saldrías airoso de aquel espantoso agujero negro y mi genial idea fue desistir, pero era una lucha entre la derrota y el orgullo, por una vez ganó el orgullo de continuar, así que me giré hacía cualquier lado para ver si la solución estaba cerca o debía desistir de aquel sueño que mi cabeza había organizado. Efectivamente encontré unas maderas que eran útiles para construir un puente, que atravesara por completo aquel agujero, pero no se permiten fallos, porque de haberlos la gravedad del agujero me absorbería por completo.
Tardé días, semanas, meses e incluso años para lograr aquel decente y "maravilloso" puente de madera que me hiciera cruzar al otro lado. Satisfactoriamente cruce y me apresuré corriendo de la manera más vil posible a la ciudad que había a lo lejos, pero esta vez sí, mi última vez fue encontrarme un muro gris, espantoso y horripilante, que era el cuál separaba la ciudad de mis sueños o mejor dicho la ciudad que uno quiere, y fue justo ahí en ese instante cuando desconecté por completo y me di cuenta que todo era un sueño con parte de realidad, reaccioné de tal manera que decidí ver el porque todo aquello y la verdad es que es tan simple como imposibles en la vida.
Demasiados soñamos con un mundo sin dolor, con una ciudad donde empezar de cero, pero el simple hecho es que ni nosotros nos damos cuenta que vayamos donde vayamos, corramos hacía donde corramos y soñemos con la más maldita perfección no hay ningún lugar al que no puedas llegar sin superar piedras cada vez más grandes, porque eso resulta ser la vida, el traspasar paredes, escalar muros, subir cuestas y saltar zanjas siendo consecuentes de que miles de veces caeremos en el más profundo pozo, pero sin eso la vida no sería vida, sería simplemente facilidad.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Sólo por amor.

Camino por mi camino, sendero de la tranquilidad a paso lento pero firme, no hay necesidad de correr si todo lo que veo más allá continua en su sitio sin despegar la mirada de mi y de mis agigantados paso.
A mi derecha el horizonte,con una puesta de sol inmejorable e impresionante, jamás desaparece, permanece inmóvil donde nadie, ni la persona más alta del mundo pudiera alcanzarlo. A mi izquierda un muro desolador, pero a la vez original y con un color que cambia por estado y momentos. Un muro que es inalcanzable e interminable, por mucho que camines más y más deprisa llegando a correr extasiado porque termine, éste aumenta de longitud y no ves el final, y no recuerdas donde está el principio, justo en que momento empezaste a caminar.
En ese momento comienzo a sentir unos pasos, me detengo y miro hacia atrás, no hay nadie. Continúo mi camino y sigo escuchando los mismos pasos, se me ocurre pensar que la locura se ha apoderado de mi después de tanto camino recorrido y decido parar, sentarme en el suelo y reflexionar sobre cuanto quedará y cuando el mundo o la existencia decidirá sobre mi persona en que acabé todo.
Con un aliento de esperanza y optimismo sigo andando y dichos pasos vuelven a mi cabeza y lo último que me queda por preguntar antes de pensar que realmente estoy como una regadera es preguntar al viento, al horizonte y al cielo si hay alguien al otro lado, y efectivamente hay respuesta, alguien de identidad desconocida camina de manera paralela a mi, aunque por la voz me doy cuenta de que es un chico, de mi misma edad e incluso unos años más mayor. Sus pasos cada vez suenan al unísono con los míos  hasta el determinado momento que el y yo caminamos en consonancia y armonía. De repente en el muro aparece una ventana, el destino se a puesto de acuerdo para que nuestras miradas se encuentren en una décima de segundo, hasta que de nuevo aparezca el estúpido y odioso muro.
Mi cabeza piensa a la vez que mi corazón siente, alguien al otro lado, al que solo vi sus ojos, preciosos por cierto y del que solo oigo pisadas va a mi ritmo, por algo será, da igual el destino, o la predisposición e incluso incluyo la superstición, está ahí, simplemente no lo puedo ver, ni tocar ni preguntar su nombre de la manera más absurda que encuentre. De repente se me enciende la "bombilla", una idea absurda o inteligente según se mire ha inundado mi cerebro, debería lanzar al viento las preguntas para obtener respuestas, aunque de vez en cuando nuestras miradas se crucen por una ventana, pero la curiosidad me mata y debo saber quién esta al otro lado.
Mi plan peca de perfección, pero porque no arriesgar sin saber el final acontecido, nada tengo que perder, y es entonces en aquel instante cuando yo sin saber ni como ni porque empiezo a preguntar su nombre, edad, aficiones, música favorita, comida que detesta, defectos, virtudes, en resumen que me cuente su historia desde el principio. Pasan los minutos sin obtener respuesta y cuando de repente, pienso en detenerme para descansar después del continuo andar de kilómetros y kilómetros sin que aquel sendero acabe,es cuando contesta, me alegro, una sonrisa recorre mi boca y es cuando su historia empieza, sin saber cuando llegará el final, un sentimiento aflora en mi corazón, ¿amor?, quizá, probablemente, solamente se que cada vez que sus palabras avanzan y sus frases se construyen, mi corazón late más y más rápido, consigo embobarme como una idiota, hasta el punto tropezar con una maldita piedra, pero aun así seguir escuchando aquella voz insignificante que se hace grande por momentos y es cuando de repente toda la historia se esfuma y termina con una pregunta profunda y sentida que le cuente yo la mía, y de repente lo único que se me ocurre pensar es que debo responder como se merece, contando mis idas y venidas,victorias y derrotas, absolutamente todo, con el corazón en la mano y sin miedo a que piense o si de repente se detendrá o se alejará corriendo. Y es justo antes cuando dice no pienses en que tú historia me pueda aburrir, simplemente cuéntala.
Empiezo mi historia reviviendo cada momento del pasado, forma que resulta acertada para que las palabras salgan de manera aleatoria, en el orden correcto y en el sentido adecuado, viviendo como viví en aquellos tiempos. En menos de lo que me quise dar cuenta había terminado, y fue en ese instante de la manera más imprevista posible cuando el muro desapareció, nuestros caminos paralelos formaron uno y nosotros como dos auténticos tontos nos quedamos frente a frente aún con el tiempo parado, con el horizonte a mis espaldas y en frente de ti. Fue ahí cuando pregunté ¿seguimos caminando juntos o nos separamos en el camino, para siempre?, la respuesta se hizo esperar por parte de ambos. Yo sabía que la pregunta podría parecer absurda, pero no podía quedarme eso dentro, porque prefería un no rotundo a un arrepentimiento continuo.
Solo quería su respuesta, la mía era clara y concisa en mi cabeza, conocía su historia, desde su nombre hasta sus cosas más intimas y quería seguir con él a ciencia cierta, empezar un principio y quien sabe si jamás acabarlo, sólo quería un camino con él, nada paralelo, el mismo. Daba igual el riesgo que corriera, las veces que me cayera e incluso las derrotas aseguradas que tenía al no saber nada de él, tan solo una historia que ni si quiera sabía si era real o ficticia y si aquellas palabras se las llevaría el viento nada más empezar si es que empezábamos algo. No oí su respuesta, y de repente me cogió la mano y me dijo, el arriesgar sirve para saber si uno gana o pierde y fue entonces cuando el tiempo se activó y los dos desaparecimos de aquel camino sin final, para llegar a parar a lo cotidiano, llamado rutina, pero seguíamos de la mano, uno al lado del otro dispuestos a seguir uno el camino del otro pero con una cosa clara, ninguno pisaría el límite del camino del otro.

Quiero

Quiero que me oigas sin juzgarme
Quiero que opines sin aconsejarme
Quiero que confíes en mí sin exigirme
Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí
Quiero que me cuides sin anularme
Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí
Quiero que me abraces sin asfixiarme
Quiero que me animes sin empujarme
Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí
Quiero que me protejas sin mentiras
Quiero que te acerques sin invadirme
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten, que las aceptes y no pretendas cambiarlas
Quiero que sepas...que hoy puedes contar conmigo...Sin condiciones.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Hoy se hace justicia.

Hace exactamente 3 días,hacia las 8 de la mañana yo me dirigía a realizar dos de los exámenes que marcarían mi vida, y parte de mi futuro podía truncarse en tan solo una décima de segundo.Permanecía tranquila,cosa de la que yo misma me sorprendí después de todo lo nerviosa que puedo llegar a ser y creo que eso fue parte de lo que me hizo mantenerme dentro de un mundo inmenso de concentración,en el que ni la más insignificante mosca con su vuelo pesado pudo sacarme.Sudé lágrimas y sangré en el intento de conseguir aquello que me propuse en tan solo un mes, y aun así hice lo que mejor sabía responder con cordura y sentido,estando segura de todo aquello que plasmaba en la hoja en blanco.Llevé mi inteligencia y los conceptos hasta el límite de la angustia y la desesperación,haciendo valer mi realidad y la realidad del papel. Todo terminó de la manera más rápida e indolora posible, sin saber a ciencia cierta que sería de mi los próximos días pero con un sabor dulce que mataba todo el sacrificio hecho en tan poco tiempo y de aquellas miles hojas de cuadros milimetrados que eran recorridas por tinta de bolígrafo. La espera es lo que mata, pero lo que no te mata te hace más fuerte; miles de comentarios son aquellos que rechazas por miedo de que tú seas uno de ellos, aquellos que fracasan en el intento y otros tantos son de los positivos en que menos de la media o de manera sorprendente la media se sienten identificados con ellos, aunque comentarios ajenos y comentarios conocidos ninguno se debe reconocer por lo menos hasta el día de la verdad.Hoy a jueves 4 de Septiembre, y después de varios acontecimientos de mal fario,he conseguido milagrosamente coger mi boletín de notas y darme cuenta de que el esfuerzo llega con una gran recompensa,la de iluminarte la cara y ofrecer al mundo la mejor de tus sonrisas,aquella que va de oreja a oreja y la mirada brillante de tus ojos al saber has conseguido el aprobado y que aquellos vanidosos te lo agradecen de la manera más sincera posible. Es la mejor sensación después de saber que dios realmente reparte suerte a aquellos que lo merecen y hace justicia sobre las cabezas que tras un año hacen de su "justicia" el mal más grande del mundo.

 

lunes, 2 de septiembre de 2013

Vivir o morir,es la cuestión

Después de miles de caminos perseguidos sin afán de lograr nada,llegan las frases que un día de te dijeron a las que no prestaste ni la más mínima atención,continúan en hechos que a mitad de camino logran detenerte y acaban alzando el brazo para decir un adiós que causa el dolor más profundo.En medio del camino se quedan un número infinito de espinas, las cuales han sido clavadas en varias ocasiones y muy pocas se han librado del gran dolor que produce el rasguño de ellas en tu piel causando que la sangre salga como si nada.Espinas que se juntan con piedrecitas,esquivadas con tan solo una patada que las proyectan a unos cuantos metros de ti,piedras que se convierten en tropiezos progresivos y en alguna que otra caída de daño cada vez mayor y los pedruscos o piedras de tamaño indescriptible las cuales son muros de 1 metro de altura que ni por activa ni por pasiva consigues saltar a la primera, es después de el intento número 925245633650 cuando realmente consigues aferrarte de la manera más exagerada al extremo para conseguir llegar al otro lado.Sí,exacto todo son cosas inexplicables e inexistentes que están ahí,permanecen quietas en el tiempo hasta que con tan solo un golpe se activan de tal manera que no sabes cual será su sitio.
Ahora,en el tiempo presente sin pensar en el pasado,dejando atrás los recuerdos que en tu memoria seguirán presente y esperando al futuro menciono, o mejor cuento que después de todos los fracasos frente a caminos y calles empedradas,frases compuestas de miles de palabras que cobraron sentido en el segundo que vieron la luz,detenciones producidas por hechos de mínima importancia y las despedidas que aquel día causaron mella en ti produciendo mayor dolor que el roce de las espinas.
El presente es el que hace reaccionar frente a miles de falsas esperanzas que un día surgieron en tu camino,a realmente valorar que importa y aquello que debes desechar en la basura más cercana. Sencillo y simple, son las dos palabras que describen mi título "Vivir o Morir" y que hace reflexión en una conclusión final: "No dejes que nadie camine sobre ti,menos que guíe tus pasos;elige tu propio destino,nadie mejor que tú para poner en práctica tus propias metas;extiende tus propias cartas en la mesa y se estratega,nadie jugará mejor que tú; actúa simplemente vive como deseas,aquel que te quiera simplemente te acompañará".




domingo, 1 de septiembre de 2013

Por un día vuelve aquello que odio.

Lunes 2 de Septiembre,si exactamente mañana se produce un hecho repelente, de odio hacía el mundo, se produce el acontecimiento que menos deseado del año, exámenes de septiembre, hojas de papel con demasiado contenido en blanco que debes rellenar para intentar de mejor o peor forma llegar al 5 e incluso sobrepasarlo.Sí, soy la llamada principiante, el primer año que se presenta debido a una gran circunstancia a la que describo con el nombre literal de "PUTADA" llevada a cabo por la odiada profesora de matemáticas,creerme no soy la única que se presenta y tampoco seré la última gracias a que un 80% de 30 personas estaremos delante de aquel papel en blanco. Afirmo y comprendo que hay una cuarta parte de culpa que me la otorgo a mi misma, pero las otras tres partes restantes se las lleva aquella persona, de nombre "x" y de personalidad "y" que ha hecho realidad el sueño de vernos en Septiembre. Aunque el miedo y nervios que desde últimos de junio recorre mi estomago de principio a fin son totalmente inexistentes, el miedo a sido convertido en respeto, el respeto en rabia y la rabia en orgullo de ser capaz de transmitir y plasmar todo aquello que en un mes he aprendido. Miles de ejercicios han sido desarrollados en hojas de cuadros totalmente blanco, en total un número considerable e infinito de ejercicios recorren esas hojas, y tan solo por eso el mérito de saber a que me expongo es mio; pero siempre estás expuesta al no pasas del cinco y mi miedo hacía eso es mínimo, ya que después de cada golpe con dicha personaje, nada se compara a lo que he experimentado en 9 meses. Con esto debo decir que mañana es el día decisivo en el que por parte me juego mi futuro, el primer examen de Septiembre después de 11 años de estudios que aumentaban su dificultad cada año y presiento que va a ser el gran día después de todo mi esfuerzo y sacrificio,aunque mucho no cabe esperar porque siempre hay finales tristes para comienzos alegres, mientras la otra mitad son para comienzos tristes, finales alegres. Sea lo que sea aquello que mañana me deparé e independientemente del aprobado o suspenso que francamente y con la mano en el corazón espero tenerlo ya que soy de aquellas pocas personas de mi entorno que lo merece desear con todas mis fuerzas la suerte que cada persona merece para tres días de intenso sacrificio que llevan detrás horas y horas de esfuerzo y lágrimas de sudor. Aquello con lo que deseo acabar es con un consejo mio, una simple teoría que he comprobado en tan poco tiempo como son 9 meses: "Dejar al lado todo aquello que personas desconocidas e insignificantes os digan o incluso mencionen, guiaros por vuestros olfato e instinto y sobre todo jamás seáis influenciados por ellos, recorrer vuestro propio camino, lograr vuestras propias metas y plantearos el futuro que vosotros queráis y aquel que os creéis merecer; pensar que todo aquello que os sirva de fuerza para continuar el camino sera proporcionado por aquellos amigos cercanos e incondicionales; pero sobre todo luchar y pensar que el camino que recorráis es el importante para que el día menos pensado os deis cuenta de que tenéis la cima a un palmo de vuestra mano"