Lo único que he aprendido en estos 18 años de existencia es que hay veces que puedes estar muy preparado para algo, te has esforzado mucho, pero siempre se puede fallar a pesar de tanto esfuerzo. Cada vez que fallas es doloroso y desmotivante, porque ves como todo tu esfuerzo y tu trabajo se desmorona ante tus ojos, entonces es cuando empiezas a pensar "tanto esfuerzo para que vale"...
Pues es simple, vale para demostrarte que esta vez no has podido pero tienes el error que has cometido delante y lo que debes hacer es estudiarlo y no volver a cometerlo, después te toca levantarte y sudar aun mas la camiseta, ya no es solo por ti, sino por todo aquel que te ha apoyado en algún momento y no defraudarles.
Son muchas anécdotas ya vividas, muchos ratos malos y buenos en cosas que haces de corazón para poder llegar a decir que hoy estoy donde estoy por trabajo propio y no por vivir de las rentas, es saber decir que muchas veces te has esforzado y que a pesar de ello sabes que no has dado ni la mitad de lo que vales, son momentos de haber pasado penurias solo sin ayuda de nadie para saber aprovechar y apreciar los mínimos detalles como un simple "felicidades".
Hoy puedo decir que irónicamente la vida me lo ha dado todo, oportunidades buenas y malas, no me puedo quejar de nada de lo que tengo, pero a pesar de todo ello lo único que verdaderamente ansío no me lo ha dado, con esto solo quiero decir que a pesar de que un camino sea muy duro, feo, enrevesado o largo, nunca puedes rendirte, porque entonces tiras, no solo tu trabajo y tu superación personal por la borda, sino el respeto y el apoyo de las personas que te importan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario