No puedo indicar concretamente y menos correctamente como es la amistad perfecta y aún menos como conservarla.
Bajo mi punto de mi vista, la amistad combina la complejidad de escribir una historia por alguien que no tiene ni idea a la hora de escribir o expresar sus sentimientos.
Las historias requieren un escritor, un narrador que cuente exactamente lo que pasa, que describa los hechos con una realidad impactante y con una gran perspicacia.
Además requiere más ingredientes incluso que las recetas. Como ya dije antes es compleja y cada parte implicada en la amistad es un personaje en la historia.
Yo he escrito millones de historia y a día de hoy pocas se sigo escribiendo... muchas de ellas solo contienen una línea y ya están terminadas. Otras contienen miles de páginas y sin embargo, hay están escondidas en el armario.
Las historias escritas llevan tiempo de dedicación, tiempo que no se puede contar ni medir en días o años. Esas historias reflejan segundos de absurdez, minutos de risa y días de llanto. Las propias páginas hablan por sí solas, destacando lo importante que es conservar la propia historia con su esencia principal.
En resumidas cuentas, la amistad perfecta es la historia perfecta. Y para mi lo perfecto no existe.
Las amistades que hoy día conservo son ideales para mi. Serán muy pocas, pero lo poco no abunda, es más es muy escaso.
AMISTAD para mi es una mezcla de madurez e inmadurez. Madurez para saber explicar los problemas y estar abierta a los consejos y a las críticas; pero sobre todo el saber aceptar que aquello que la otra personas o personas te digan, sin rechistar. Ya que para rechistar debería ser un completo/a desconocido/a.
La madurez, también de saber reír y recordar los buenos momentos y para ser el hombro de la persona que está llorando y coger la mano de dicha/s persona/s para salir adelante.
La inmadurez aporta frescura y ponte el punto dulce a la historia que estas escribiendo.
Vivir la amistad como cada uno quiere es lo mejor que se puede hacer, incluso dar tu propia definición de amistad es algo original, que hoy en día no se ve mucho por las calles de todo el mundo.
Pero si algo que una amistad requiere, y creo que en esto poco o nada me equivoco es la RECIPROCIDAD.
Todo debe ser reciproco, da lo que recibes, y recibe lo que das. No emplees más fuerzas de las necesarias si no eres correspondido y no pierdas tu orgullo si la otra persona nunca da su brazo a torcer.
Nunca pierdas tu dignidad por alguien que ni siquiera la perdería por ti y nunca creas lo que te prometen si antes lo hicieron y nunca lo cumplieron.
Todos son capaces de prometer el oro y el moro pero muy pocos son tan maduros de cumplirlo.
Da igual los años de amistad, lo larga sea la historia que has escrito, ya que en cualquier momento puedes dejar de escribir y archivar la historia hasta que coja polvo en el armario.
Nunca es tarde para nada y menos para dejar de lado algo que antes te entusiasmaba.
Si algo de eso sucede, el mundo no está ni mucho menos perdidos. Hay miles de historias que puedes empezar pero realmente se seguirán escribir aquellas que tengan los ingredientes que tu consideres perfectos.
En realidad vale más dos historias que sigan su curso que mil que estén en el armario sin escribir. Además que aquellas que acaben son parte del pasado, y éste es mejor dejarlo atrás, guardado en un cajón y no volver a abrirlo y si algún día vuelve, tú serás el que decida si sacar otra vez a relucir la historia que un día escribiste o dejarla guardad en el cajón para que no se abran otra vez heridas.