Como da igual, cuando, donde y porque. El primer amor marca tu vida y hace que el segundo sea quizá el definitivo.
martes, 22 de julio de 2014
No maduramos con los años, sino con los daños
En lo poco que llevo de recorrido me han dado infinidad de consejos y hubo uno en especial que se me quedo grabado en mi cabeza para siempre:'La felicidad es un sentimiento que no se mide con palabras'. Ser feliz, sonreír todos los días es algo que llega con el tiempo, la paciencia y la
seguridad de uno mismo sobre cada cosa que hace. Todos esos consejos los tiré a la basura, no les hice caso ni le di la más mínima importancia y parece ser que hoy los he recuperado. Sí, he tardado demasiado; pero uno en cada día de la vida actúa como cree que es conveniente y mejor para si mismo. Lo mejor para mi hubiera sido tomar todo lo que me ensañaron, en vez de pasar de todo aquello.Así ocurrió, nunca supe decir NO y menos negar un SI. Ayudar, era lo que me definia y odiar no tenia cabida en mi. Pasar desapercibida era mi día a día y llamar la atencion era mi escondite mas secreto.El tiempo, la experiencia y los daños te hacen ver cuales son las prioridades, los objetivos. Entonces, el SI se convirtió en un NO; y el NO en un SI ocasional. Ayudar fue mi segunda prioridad y odiar causo la indiferencia. Pasar inadvertida fue algo imposible y llamar la atención fue y es la diana de infinidad de criticas. Conoci conceptos nuevos, caminos completamente desconocidos y vidas paralelas. Aposte a ciegas, perdiendo infinidad de veces y gane aun mas. Cai sin llegar a saberlo y levante reconociendo que las fuerzas nunca acaban y que siempre tenemos mas en lugares recónditos. Comprendí que no todo es importante, que la edad no lo es todo y que los daños logran la madurez. Mi adolescencia fue de lo más complicada. Mil traiciones y otras cuantas mentiras lograron hundirme en el pozo más profundo. Sólo la esperanza más escondida hizo que viera la luz y poco a poco, al paso que va el tiempo y luchando conseguí lo que jamás pensé: salir de nuevo y tomar otro camino completamente distinto. La amistad de las personas me marcó, me hundió y me levanto. Darse cuenta de quien era el gran amigo y quien era el vil mentiroso fue mi gran sacrificio. Todo para ver que al final 4 son los grandes y 50 son los mentirosos. Vi que encontrar amistades no sirve de nada, las amistades vienen solas y tu eres quien las acepta o las rechaza. En 6 años pasan muchas cosas, más de las que uno quisiera. Todo al final desemboca en que nada dura para siempre y que el siempre nunca existe. Somos nosotros, amigos, novios, hermanos, amantes o cualquier definición que una a las personas quienes debemos escribir la historia poco a poco, con sus puntos y sus comas correspondientes. Las pausa en las historias son buenas, ya que es mejor pararse a pensar en como continuar que atropellar los hechos para acabar en nada. Para aquellos que no crean en los finales felices o en las historias duraderas, que no se os quite ese pensamiento. Estáis siendo correctos. Por último, en este último año he vivido más de lo que soñé y me he dado cuenta de las cosas de golpe. Los amigos grande están para lo malo y no solo para aplaudirte cuando les haces reír. No creáis a aquellos que dicen que los daños dan madurez y experiencias. Son los daños los que hacen que crezcamos como personas y sepamos lo que va primero y lo que va último. No os fiéis de nadie, ni de vuestra sombra. Actuar con cabeza y con el corazón, vuestro instinto os llevará lejos y sobretodo luchad, luchad como si no hubiera mañana. Porque yo he conseguido muchas cosas si, pero para conseguirlas he tenido que perder infinidad de veces y ganar 5. Pero es mejor ganar poco y perder mucho, ya que dentro de unos años nosotros seremos gente que haya cumplido todo lo que quería y aquellos que se vengaron no serán ni la mitad de lo que seremos nosotros. Recordad que la venganza no da nada bueno y que indiferencia destruye a los más débiles.
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