El tiempo, una magnitud que se mide en segundos, minutos, horas, semanas, meses, años, lustros, décadas, siglos. Algo infinitamente indescriptible. En ocasiones deseas que se paré, que avance más deprisa o incluso esperas poder retroceder. Todo eso es imposible. El tiempo, es tiempo y como tiempo que es va poco a poco, con paso firme y seguro. Tenemos miles de formas de ver el tiempo, según en la situación en la que estemos. Si somos estudiantes, carecemos del tiempo necesario. Si estamos de vacaciones queremos que no pase tan deprisa. Si cometemos errores deseamos volver atrás. En fin, el tiempo aparece en nuestra vida al nacer, y nos persigue hasta morir.
Mi vida depende del tiempo, al igual que la de todos vosotros. El tiempo es un reloj, un cronómetro que se activa cuando nacemos y se agota cuando el decide. Nunca sabemos cuando ni como acabará; pero de ahí todas las frases que hacen referencia a vivir al día, sin dejar nada por hacer.
El tiempo desaparece y aparece cuando le viene. Es capaz de mucho con muy poco y aunque creáis que no, el tiempo sirve para borrar recuerdos, momentos y amores. Borra todo lo malo, eso sí con el paso del tiempo.
El amor y el tiempo son dos factores inversamente proporcionales. Ninguno acompaña al otro. El amor deseado llega en un tiempo indefinido, al igual que olvido de un amor pasajero o duradero. Todo puede pasar, incluso que después de tanto tiempo aparezca de nuevo el primer amor.
Me fijaré ahí, mezclare el tiempo con el amor, crearé una historia para aquellos que la lean. Os dejaré a vuestra elección el creer si es real o ficticia. Yo tan solo me limitare a escribir.
El primer amor, el deseado por todos los adolescentes, niños y niñas. Uno no sabe cuando llegará, hasta que lo tiene delante de sus narices. Miles de sentimientos y sensaciones pasan por cada una de las cabezas, corazones y estómagos que lo sufren. No todos son iguales, ya que cada uno interpreta su amor como viene o como su corazón y cabeza le dejan. Jamás sabrás si actuaste bien o mal, no sabrás nada. Ahí es donde entra en juego el tiempo, el factor fundamental para esta historia.
Mi historia, una entre otras tantas, más o menos duradera pero con el sentimiento a flor de piel. El paso del tiempo me ha jugado una mala pasada y ya no me acuerdo de donde, como, cuando y porqué lo conocí. Supongo que como todos los amores iniciales, en el colegio o jugando en la explanada con mis amigas. Nunca más volveré a acordarme de ese momento en el que se te acelera la respiración y no sabes como controlar todo tu cuerpo. Lo que si se es que la casualidad o el destino quiso que viviera en frente de mi casa.
Todo fue demasiado rápida, un amor inexperto, dos personas completamente distintas y una unión, el cariño que ambos nos teníamos. Dicen que los polos opuestos se atraen, pues ese era nuestro caso. Aunque los carácter mataban nuestra relación.
Un amor que alimentabamos como podíamos y cuidabamos cuando nos apetecía. Una relación duradera y una separación aún más dolorosa. Una mudanza causó la ruptura, y las culpas cayeron en la niña adolescente que aun desconocía el mundo. Él, el niño prepotente y durillo, que en el fondo era el más sensible de los dos, se atribuyó todos los mérítos y quedó como el victima.
Como ya he dicho antes, el tiempo ha hecho estragos en esa niña adolescente. No porque no quiera recordar, sino porque ya le olvidó y le juró que después de unos años, aquel niño con cara de pillo volvería a por lo que perdió sin más.
Efectivamente, 6 años después, más o menos, el niño convertido en un adulto volvió a aparecer en la vida de aquella niña, hoy convertida en una mujer de provecho. El juramento de ella se cumplió y entonces entendió que el tiempo, sí lo cura todo; pero además uno no valora lo que tiene hasta que lo pierde, aunque sea después de tanto tiempo.
La niña convertida en una mujer nunca sabrá el porque de su regreso. Quizá si lo sepa; pero para ello él deberá dar el paso.
La niña aprendió que el amor nunca dura para siempre y que el tiempo en su justa medida hace olvidar a un amor y a un dolor asfixiante, incluso hace que aparezca el amor que la niña siempre soñó.
miércoles, 18 de junio de 2014
domingo, 15 de junio de 2014
La falta de valores reflejada en las redes sociales
Me he propuesto sacar más partido a este blog, escribiendo sobre diferentes temas y combinando historias adecuandome a la realidad.
Hace unos días o quizá semanas, navegando en las redes sociales, bueno más concretamente en twitter, me llamaron la atención una serie de capturas que pondré a continuación:
Estas capturas dejan entrever una decepción, irritación y gran enfado. El motivo, la NO emisión del programa myhyv, que por si alguno no sabe su nombre, se trata de mujeres y hombres y viceversa. El programa de moda entre adolescentes. Un programa de "amor" que unos/as lo utilizan para encontrar realmente el amor y otros, en cambio pretenden hacerse famosos, ganar bolos, etc. Bueno sin desviarme del tema. La NO emisión del programa fue por un gran motivo para la mayoría de los españoles, la tan sonada y conocida ABDICACIÓN DEL REY JUAN CARLOS I. Yo me sorprendí de la falta de valores o de cultura. No sabría ni como definirlo, así que es mejor que vosotros mismos opinéis sobre aquello que estáis viendo. Mi sorpresa fue igual que la de miles de personas. No comprendo como 4 ó 5 adolescentes son capaces de dar más importancia a la emisión de un programa que dura aproximadamente 1:30, en vez de interesarse por su país. Su futuro no depende de un programa que se emite 5 días en semana, sino de la decisión de sucesión por su hijo FELIPE VI o la aprobación de la III REPUBLICA.
A fín de cuentas, todos tenemos un talón de aquiles y el de estos muchachos/as se ha dejado al descubierto. Cosa por la que yo estoy, como ya dije, muy sorprendida. Quizá a los/las que lean mi blog no compartan esta opinión o quizá si. Yo solo opinó y escribó según mis pensamientos y sentimientos. Pararos a pensar que es más importante: El futuro de un país en crisis o El amor, famoseo, dinero que ganan las personas en programa que no sabemos cuanto podrá durar. No voy a ser extrema, porque yo también he visto ese programa una que otra vez y reconozco que engancha; pero no hasta el extremo de no saber distinguir lo realmente importante de lo absurdo.
He intentado buscar la otra captura y ha sido imposible. Bueno, si os fiáís de mi os diré que ésta reflejaba la alegría de una adolescente al votar por primera vez en unas elecciones. Realmente, no recuerdo bien si contenía faltas de ortografía. Lo único que vi, fue la ilusión de una adolescente por votar, cosa que respeto; pero lo realmente sorprendente fue que se dejó en evidencia. Votó a un partido solo por ver un nombre bonito, en vez de por unas creencias políticas o simplemente por pura intuición e incluso por lo que haya escuchado hablar a sus familiares. No se, a lo mejor soy demasiado crítica pero creo que utilizar las redes para dejar a uno mismo en evidencia no es correcto. Es más, creo que mina tu moral.
En conclusión, hacer un uso adecuado de las redes sociales es lo mejor.
lunes, 9 de junio de 2014
Los inicios de "La realidad de hoy"
Sorprendentemente, he recibido más visitas de las que me esperaba. Gracias a todos aquellos anónimos que han dedicado su valioso tiempo a leer algunas de mis lineas. Cuando cree este blog, lo hice como vía de escape de entretenimiento. En ningún momento me planteé que la gente más allegada a mi lo leyera; pero mucho menos que gente que ni siquiera conozco. Con 15 años no sabes ni por donde pisas. Piensas en tantas cosas y al final acabas por pensar en ninguna. Todo es sustancial, crees en todo y en todos para acabar creyendo en nada y en nadie. Es una edad de pura contradicción, de seguir el camino de un líder, de no aprender de los errores, de dejarte influenciar...etc. En conclusión es la típica y común "edad del pavo". El blog vino de la nada, del mismísimo subsuelo. Todo por leer cientos de blogs. Aquellas líneas empapadas de sabiduría, dónde estaba incrustada una historia entre tantas. Decidí, porque no, crear algo parecido, ni mucho menos perfecto. Algo con lo que aprender o hacer aprender. Aún así nunca sabre la verdadera historia. El título fue cosa del paso del tiempo. "La realidad de hoy", expresa sus intenciones por si solas. Tanto que lo dejé un tiempo al lado. Motivos habrá muchos o quizá ninguna; pero los humanos somos los típicos que abandonamos por fuerza de voluntad o porque nos entretenemos con otra cosa. Y la segunda opción fue mi caso. Iba escribiendo poco a poco. Lo volvía a abandonar, y el día menos esperado entraba para volver a escribir. Así soy me acuerdo de las cosas abandonadas cada cierto tiempo. Hace unos meses volví a escribir y por azar del destino una amiga, conocida o como lo queráis definir me dijo: "Tamara, tienes algo, un don, algo especial para escribir. Haces que la gente poco a poco se meta en la historia que has creado y no pueda parar de leer". También menciono que debía escribir un libro. Yo, por supuesto, la paré los pies y la dije: "No exageremos". No es aparentar ni decir yo soy la mejor. Sinceramente creo que todo aquello que me dicen se me viene grande y además que lo dicen para hacerme feliz. Se como escribo, de lo que soy capaz y de que luchando todo se consigue. Da igual si el camino es facil o dificil, al final llegas a conseguir lo que te propusiste. Yo no me propongo nada. Solo en escribir aquello que sienta y transmitiros, como dice el título del blog, la realidad de hoy. Mi realidad, la del mundo en cuestion o la de cualquier otra persona. No son sermones, solo aprendizajes. En concreto mis aprendizajes. Este es el principio de un blog, y no el fin. Tan solo gracias por visitar este pequeño sitio. Soy feliz viendo como lo que escribo gusta o no.
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